La Clotiruleta y el “Homo Ludens”

18 octubre, 2018
clotiruleta

USAR EL JUEGO PARA MOTIVAR EL APRENDIZAJE

Anoche tuve la suerte de cenar y charlar con Rafa y Raúl, los creadores de #C21BeBrave, que nos contaron su trayectoria como emprendedores, y especialmente lo que han vivido desde el pasado lunes con el efecto #Clotiruleta.
Ellos, que usan Instagram para vender sus relojes, lanzaron una campaña entre sus seguidores a los que les proponían que después de “tirar a la #Clotiruleta” colgaran el resultado en su perfil citándoles. A cambio, un premio (bono de descuento) según el número de la #Clotiruleta. El caso es que muchas veces habían realizado operaciones de este estilo sin conseguir los espectaculares resultados que han conseguido esta vez: multiplicar sus ventas en un 10.000%.
Ellos siguen sorprendidos preguntándose a qué se debe semejante éxito. Propusieron la #Clotiruleta para superar el bajonazo después del puente, para animar a sus “followers”. Como tantas otras acciones de promoción hechas antes.
Muchos les han intentado dar razones de este éxito. ¡Yo no quiero ser menos!
Fruto de mi deformación profesional, mientras les escuchaba analizaba sus observaciones desde la neurociencia -estoy inmersa hasta las cejas en su estudio-, y detecté dos elementos clave que explican el éxito.
Padres y educadores atentos: las dos claves nos resultarán de mucha utilidad en nuestra tarea educativa.

CLAVE Nº1 PARA EL ÉXITO DE LA CLOTIRULETA:  LA SUERTE

Señores: esta es la mejor explicación. La suerte. Sí, sí, la suerte, que no el azar. La suerte que se busca, la suerte que se crea. Rafa y Raúl contaban cómo tuvieron que atreverse más de una vez, #BeBrave, arriesgarse, intentar cosas diferentes, cosas nuevas, dar marcha atrás, recomponerse de sus errores… Prueba, lucha, avanza, retrocede y vuelve a avanzar…

En el aprendizaje, la perseverancia es clave. Los retos, las dificultades, atraen al cerebro, pero hay que conjugar con ellos la perseverancia, la humildad y aprender de los propios errores.

Para tener suerte en la vida y en los estudios -como cuenta muy bien Juanjo Gallardo en este artículo que os recomiendo [1]- hacen falta 4 cosas: preparación, acción, oportunidad y actitud.

Preparación: hace falta estudio, dedicación , tiempo para profundizar en las cosas, práctica. Nadie nace sabiendo y en el cerebro las ideas se fijan por la repetición. Repetición que siempre explico que no significa hacer lo mismo una y otra vez, sino usar diferentes estrategias para trabajar un concepto de modo que se nos quede grabado en la memoria. No puede haber aprendizaje sin memoria.
Acción: Los conocimientos hay que ponerlos a prueba: hay que testarlos. Facilitamos a nuestros alumnos la suerte cuando contextualizamos los conocimientos con la vida real, cuando los ponen en práctica con algo que se relaciona con su vida.
Oportunidad: Os dejo esta frase del profesor M.A. Ariño en su último post.

Efectivamente la suerte tiene su espacio de influencia, pero hay quien está preparado para aprovecharse de la suerte y hay quién no. Que la suerte os acompañe, y que os pille preparados. [2]

Actitud: Esta es la clave fundamental: no caben los derrotismos que declaran “la suerte no está de mi parte”. Se trata de saber y decir y hacer que estamos dispuestos a todo por sacar adelante ese proyecto, el estudio o lo que sea. Actitud que es compromiso con el logro. Y una persona comprometida es imparable, inasequible al desaliento.

thomasjefferson la suerte

CLAVE Nº2 PARA EL ÉXITO DE LA CLOTIRULETA:  LA GAMIFICACIÓN

Está claro que al ser humano nos encanta jugar. El juego tiene facetas de riesgo, aventura, incertidumbre y reto, que estimulan nuestro cerebro y producen dopamina, lo que además genera placer. Cuando el premio es seguro y jugamos por un premio mayor o menor, la participación está garantizada: no hay que ser habilidoso, ni sabiondo, ni cuidadoso. ¡Todos ganan!

El juego es un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y nos permite adquirir una serie de competencias imprescindibles para la vida que están en plena consonancia con la naturaleza social del ser humano.
Jesús C. Guillén

Cuando se aprende jugando  “se activa el sistema de recompensa cerebral que despierta nuestro interés (…)y el feedback continuo generado con que podemos asumir con naturalidad los errores cometidos, nos hace persistir en la tarea y en definitiva, aprender” [3]

gamificación 6

La gamificación es una herramienta que se utiliza muchísimo en infantil, menos en primaria y casi en absoluto en secundaria y bachillerato. Y yo me pregunto ¿por qué sucede esto si al aprender jugando aprendemos mejor y más a gusto?

No sé si habéis jugado alguna vez al Trivial con algun@ friki que ha jugado tanto que se sabe todas las respuestas de memoria. ¡Hasta las de cine! Y desde luego a es@ friki no le supuso un  mega-esfuerzo memorizar las miles de respuestas porque las aprendió jugando. O se las aprendió para ganar! Yo he visto como a escondidas y en los finales de curso, en ese mes maldito donde ya se han hecho los exámenes y solo hay repaso, algunos profesores se inventaban unos Trivial de sus asignaturas para jugar con los alumnos que ya habían aprobado, mientras los otros se morían de la envidia.

¿Por qué no usar la gamificación durante todo el curso?

gamificacion 2

Jesús C. Guillén explica en su libro arriba citado todas las ventajas del juego y las competencias que se adquieren en el juego: resulta placentero, se recibe feedback inmediato y se rectifica, estimula la curiosidad y la creatividad – este verano he presenciado como un equipo de guiñote (juego de cartas parecido al tute) desarrolló un conjunto de contraseñas impecable y sofisticado para ganar todas las partidas- genera autoconfianza y mejora la autoestima, favorece la socialización y estimula el desarrollo físico, cognitivo y socioemocional. ¿Qué mas queremos? Y además en vez de tener en clase alumnos aburridos  y profesores hastiados tendremos equipos sonrientes aprendiendo mientras disfrutan.

Todo profesor es capaz de crear un juego con la materia de un tema o de toda su asignatura: vale desde teatralizar, disfrazarse, simular juegos variados de mesa (incluso cartas con apuestas;) , hacer experimentos, hacer puzzles,  grabar vídeos, proyectar vídeos… y podría seguir. Os animo a jugar en clase casi todos los días. ¿Os animo? ¡Os reto! veréis que resultados tan interesantes.

Elena Jiménez-Arellano
ITEM Founder and CEO

[1]https://elmetodogallardo.com/claves-para-atraer-la-suerte
[2] https://miguelarino.com/
[3]Jesús C: Guillén “Neuroeducación en el aula. De la teoría a la práctica” LIBRO ALTAMENTE RECOMENDABLE PARA PADRES Y PROFESORES

2 Comments

  1. Rocío   19 octubre, 2018 08:27 / Reply

    Muchísimas gracias!
    Se me había olvidado todo lo que mi hija aprendió mientras jugaba con ella y lo bien que lo pasábamos. Ahora entiendo por qué parece que no le interesa nada, todo son exigencias!

    • Item   19 octubre, 2018 09:41 / Reply

      Aprovecha su creatividad y la tuya para crear juegos con los contenidos de las asignaturas. Además de que pueden resultarle muy útiles a los profesores y a alumnos con dificultades de aprendizaje (si se los haces llegar a los profesores) ella disfrutará y tú también. Mi hermana elabora para su hijo con Síndrome de Down puzzles, juegos de cartas, elementos en 3D, cosas manipulables, … y los lleva a clase para que lo trabajen y los profes están encantados, pues los niños que trabajan con él esos contenidos aprenden de modo más divertido y mejor. Ahora todos quieren estar en clase con Miguel.

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